viernes, 16 de marzo de 2007

Sobre incendios, apagafuegos y Badajoz

Escucho al alcalde de Badajoz decir que el candidato del PSOE a la alcaldía, el actual consejero de Cultura de la Junta de Extremadura, Francisco Muñoz, debe pedir perdón a toda la ciudadanía por haberse cargado la imagen de la ciudad con la polémica de las fotos de Moreno Montoya.
Esta aseveración me lleva a reflexionar sobre el placer oculto que muchas veces sienten los pirómanos, que primero propagan un fuego, para después ser los primeros en querer ir a apagarlo.
Lo digo porque estoy seguro de que muy pocas personas sabían, o se acordaban, de las fotos. Solo las que en su momento las vieron en las dos exposiciones en las que se mostraron y algunos que ojearon el catálogo.
Ahora, gracias a la acción del PP, son miles o cientos de miles los que han sabido de ellas y se han enterado de su existencia.
Por lo tanto, cabe preguntarse ¿quién ha herido, supuestamente, la sensibilidad de muchas personas divulgando hasta la saciedad dichas imágenes?. Desde luego que no ha sido ni el autor (que más le habría gustado que su obra hubiera tenido alcance universal), ni el prologuista del catálogo, ni el editor del mismo.
En consecuencia, me parece absurdo actuar como pirómano, para después pretender erigirse en apagafuegos. Salvo, y ahí es donde creo que radica la clave de todo, que como de costumbre no importe el asunto, sino el ruido que se puede hacer con el mismo.
Por cierto, puestos a pedir perdón a los ciudadanos de Badajoz por la contribución a la mala imagen de la ciudad, creo que son otros los que deberían hacerlo por tener muchos barrios tan sucios y descuidados, por hacer que muchos ciudadanos tengamos que vaciar personalmente las papeleras cuando vemos que pasan los meses y se acumula la porquería o por haber puesto el nombre de la ciudad en el paquete de las presuntas irregularidades urbanísticas.
En fín, un incendio más en un vaso de agua. Y van ...