domingo, 11 de marzo de 2012

El garaje hermético de Jean Giraud bajó la persiana por última vez

Moebius ante una imagen de su obra "El Garaje hermético"
Sin temor alguno a equivocarme, puedo afirmar que hoy el mundo de la historieta ha perdido a uno de sus autores más influyentes de todos los tiempos: Jean Giraud. 
Con su fallecimiento a los 73 años desaparece uno de los creadores más prolíficos, versátiles e influyentes del denominado 9º Arte.
Estamos ante uno de esos casos de desdoblamiento de personalidad, en los que un autor es capaz de crear dos carreras paralelas y brillar con luz propia en ambas. Porque esa ha sido la realidad de Jean Giraud. Como Gir ha sido el creador visual de uno de los personajes del Oeste más famosos de todos los tiempos, El Teniente Blueberry, a partir de los guiones de Jean Michel Charlier. Como Moebius ha sido el creador de una de las galerías de personajes y mundos fantásticos más personales del siglo XX: "Arzach", "El Incal", "El Garaje hermético" o "Los mundos de Edena".
El Teniente Blueberry
Los aficionados a la historieta de finales de la década de los 60 del pasado siglo, conocíamos al personaje de Blueberry a través de las publicaciones de la Editorial Bruguera, que comenzó a recoger sus historias en diversas publicaciones como Bravo. Nos sorprendía la minuciosidad del estilo realista, el magnífico anclaje visual que contenía, que le daba una enorme verosimilitud y la depurada documentación de la que hacía gala para recrear ambientes, objetos, paisajes y perfiles psicológicos de los personajes. Y todo ello desde una postura descreida y antiheróica, en la que los límites entre el bien y el mal eran bastante difusos.
La primera aventura de Blueberry se publicó en 1964 en la revista Pilote y desde el primer momento empezó a influir en otros autores, que siguieron la senda estética que ya entonces perfilaba Giraud a sus 26 años.
Arzach
Pero el gran salto, lo que de verdad le elevó al nivel de mito, fue su irrupción en el ámbito de la fantasía y la ciencia ficción, bajo el seudónimo Moebius. Cuenta la leyenda que el 19 de diciembre de 1974, junto a Philippe Druillet, Jean Pierre Dionnet y Bernard Farkas, decidieron crear, a las 4 de la madrugada, el colectivo denominado Les humanoïdes Associés, a partir del que se crearía una de las revistas más emblemáticas de la historieta europea y mundial: Metal Hurlant. El material de esta publicación llegó a España el año 1977, a través de la Editorial Nueva Frontera y, más concretamente, de la revista TOTEM. Todavía recuerdo el enorme impacto que me ocasionó la revista, especialmente la primera entrega del Arzach de Moebius. Ahí había algo enorme, diferente a todo lo que había visto hasta el momento. Eso era sólo el primer paso para que lo considerase, como la mayor parte de los aficionados a la historieta, un autor de culto, con un mundo interior complejo y desbordante, en el que no dejan de adivinarse las distintas etapas vitales del autor, su coqueteo constante con las drogas, la influencia enorme que tuvo del chileno Alejandro Jorodowsky, su necesidad constante de reinventarse y buscar nuevos límites.
En el interesantísimo libro "Moebius entretienns avec Numa Sadoul", publicado por Casterman en 1991, en el que se recogen las entreveistas que este último le hizo a Giraud en marzo de 1974, septiembre de 1975 y del 18 al 21 de octubre de 1988, el propio autor habla de esa dualidad y de lo que cada una representa: Consideremos que Gir es mi estilo más definido. "Blueberry", a pesar de todas sus fluctuaciones, tiene una unidad, un marco preciso. De hecho se pone en escena de una forma muy natural desde el momento en el que yo he representado un universo existente en el western americano ... Moebius es todo lo demás: la yuxtaposición, el patchwork, el derrapage, el humor, el sueño, ..., la desviación.
Tron
La versatilidad de Giraud se demostró también en sus incursiones en el mundo del cine, participando como diseñador en películas como "Alien", "Tron", "Abyss", "El quinto elemento" o "Willow". 
Estamos, en definitiva, ante el adiós de un genio que contribuyó a consolidar la historieta (los cómics, la BD, los fumetti, los quadrinhos) como un medio de expresión capaz de trascender sus límites narrativos convencionales, para explorar nuevas fronteras expresivas y otras formas de reflejar en imágenes las complejidas del mundo interior. Ejemplo patente de esto último fue la libérrima interpretación que hizo de los códigos narrativos y estéticos en una de sus últimas grandes obras, "Inside Moebius", a modo de diario autobiográfico en imágenes.
No habrá mejor homenaje a Jean Giradud, Gir vs. Moebius, que releer y disfrutar una vez más sus magníficas obras, deleitarnos con su desbordante imaginación, su rigor artístico y su dominio de la pluma y del pincel.