miércoles, 8 de abril de 2009

La desconocida historia de la República de Fiume


Un episodio bastante desconocido de la historia del siglo XX europeo fue la proclamación en 1919 de la independencia de la República Independiente de Fiume, al frente de la cual estuvo inicialmente el poeta italiano Gabriele D’Annunzio.
Este territorio, habitado mayoritariamente por italianos, fue entregado, en virtud del Tratado de Versalles que puso fin a la Primera Guerra Mundial, a la antigua Yugoslavia, lo que fue el detonante para la independencia de la ciudad.
Fiume, la actual Rijeka croata, fue independiente durante 4 años, teniendo una vida convulsa en la que confluyeron las tropas italianas que la cercaban, desertores integrados en el ejército de la ciudad, fascistas, espías, gánsteres y mafiosos, activistas comunistas y anarquistas, etc.
Este es el caldo de cultivo en el que David B. hace deambular a sus personajes en su álbum Por los caminos oscuros. 1. Los prólogos, publicado por Norma Editorial. El dibujante francés David Beauchard (que siempre firma sus obras como David B.) está considerado como uno de los autores más destacados del actual panorama historietístico, habiendo tenido múltiples reconocimientos en certámenes como el Salón de Angulema.
El álbum que me ocupa, una de las últimas lecturas que acabo de hacer, resulta altamente atractivo. Con un estilo en el que podemos hallar reflejos estéticos que van desde el expresionismo, hasta la Bauhaus, David B. desgrana la historia de sus personajes en un tono que va del retrato social, al más puro surrealismo, sin olvidar su anclaje con los hechos históricos que le sirven de marco.
Su lectura, llena de ensoñaciones y anarquía, logra trasladarnos a un ambiente, el de entreguerras, en el que uno vislumbra como el fin de la Gran Guerra había dejado perfectamente sembradas las semillas de las atrocidades que nos llegarían con la Segunda Guerra Mundial.
Y Fiume fue, de hecho, un laboratorio experimental, en el que D’Annunzio sentó muchos de los principios organizativos sobre los que después se asentó el fascismo de Mussolini.
Buena obra, por lo tanto, para disfrutar, pero sobre todo para reflexionar.