sábado, 22 de septiembre de 2007

Mundial de Rugby en Edimburgo

Sábado (disculpas por la falta de acentos, pero el teclado británico con el que estoy trabajando no los incluye) 22 de septiembre de 2007. Estoy en Edimburgo para asistir mañana domingo (disculpas de nuevo, no hay la enye -lo pongo de este modo para que se me entienda-) al partido del Mundial de Rugby entre Escocia y Nueva Zelanda en uno de los escenarios míticos de este deporte: Murrayfield.
Todos tenemos aficiones que a los que nos conocen les pueden parecer sorprendentes. Una de las mías es la afición al rugby desde que a finales de la decada de los sesenta empezaron a dar los partidos del 5 Naciones por el antiguo UHF. Era la epoca en la que Gales, de la mano de mitos como J.J.Williams o Gareth Edarwds enlazaba consecutivamente los Grand Slam.
Ha llovido mucho desde entonces pero todos los años he visto, como mínimo, un partido del torneo.
Y ahora, aprovechando que el mundial se celebra en Francia con subsedes en Cardiff y Edimburgo, he aprovechado para asistir en directo al partido de los mejores jugadores del mundo, los All Blaks neozelandeses, grandes favoritos para ganar el torneo, aunque después lo pierdan como ha sucedido otras veces.
Por cierto, la mayoría de los viajeros del vuelo que hoy nos ha traído de Barcelona a la capital de Escocia eran aficionados que vienen a ver el partido. Y en el hotel que estoy, la recepcionista onubense que me ha atendido al llegar me ha dicho que tambien tienen alojada a gente de Badajoz y de Sevilla.
Mañana espero por la noche poder contar las sensaciones y emociones vividas en lo que deseo sea una jornada muy especial y a la vuelta, con teclado castellano, ya corregiré las faltas.